MUERTE SÚBITA DE LAS LIBRERÍAS
Que la burbuja editorial ha pinchado es evidente; y aunque en nuestro caso los síntomas de un fallo multiorgánico severo del sistema los veníamos apreciando desde hace bastante tiempo, la situación actual debería abrir espacios de reflexión de mayor amplitud y calado. La constante observación de ciertos indicadores debería conllevar una amplia reflexión de todos los agentes de la cadena de valor.
El sector debe atacar, probablemente, una reingeniería muy profunda. La depresión que se aprecia en la industria editorial en general, y en los libreros en particular, es obvia, no es un misterio a desentrañar a Delfos, ni tampoco es imprescindible contratar una güija homologada para certificarla. Las cifras de COMERCIO INTERIOR 2009, independientemente de que se tengan reparos a la hora de considerarlas totalmente fiables, son malas, muy malas. Baja la venta total, la tirada media, el número de ejemplares editados y vendidos, y lo único que sube es el número de títulos editados, que aumenta un 4,43%. La crisis de sobreproducción es evidente. ¿Qué visibilidad tienen esos títulos? Leer más…







