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NO ES PAÍS PARA LIBROS

Lunes, 22 de Febrero de 2010 Dejar un comentario Ir a comentarios

Hace unos días se publicó el Anuario de Estadísticas Culturales 2009 por parte de la División de Estadísticas Culturales de la Secretaría Técnica del Ministerio de Cultura. El acopio de datos, que arranca en 2005, intenta proporcionar una selección de los resultados estadísticos más significativos del ámbito cultural procedentes de diversas fuentes, que facilite el conocimiento de la situación y de la evolución de la cultura en España, su valor social y su carácter como fuente generadora de riqueza y desarrollo económico en la sociedad española.

Por lo que se refiere al período de referencia de la información, se ofrecen los principales indicadores para el quinquenio 2004-2008 concentrándose los desgloses más detallados en los últimos años disponibles. Esto conlleva que algunos datos estén cerrados a 2008 mientras que otros los estén a 2007. En cualquiera de los casos resulta un informe extremadamente interesante y útil para cualquier departamento de marketing editorial y de investigación de mercados, en suma, de obligada consulta para el mundo de la edición.

Aunque datos llegan hasta 2008 otros muchos están cerrados a 2007, pero pese a este hándicap, del enorme volumen de información que se puede extraer del informe nos quedamos con tres que nos resultan especialmente significativos para el sector editorial:

  1. El número de empresas editoriales aumenta en 5 años, de 2004 a 2008 un 7,61 %, pasando de 7.781 a 8.373 empresas. Esto no significa que todas tengan una actividad periódica regular, muy al contrario, éstas representan un volumen infinitamente más pequeño. Pero sí demuestra que al no existir barreras de entradas la actividad editorial está al alcance de cualquiera, y también que el mundo editorial presenta unos aspectos de bibliodiversidad ciertamente importantes desde el punto de vista del enriquecimiento del patrimonio bibliográfico y cultural español.
  2. El volumen de gasto en cultura de los hogares españoles aumenta significativamente pasando de 351 a 372,2 euros entre 2006 y 2007, un incremento de 6,04%. Aquí se incluye, entre otras partidas, el consumo de libros, publicaciones periódicas, patrimonio cultural, etc.
  3.  El gasto medio en libros no de texto disminuye de 29,9 a 27,7 euros entre 2006 y 2007, es decir, un 7,36% de descenso. El dato resulta preocupante dado que en el momento de extraer estos datos la crisis no había comenzado. De este dato extraemos varias reflexiones que consideramos ciertamente curiosas:
  • La cifra de 27,7 euros por habitante resulta ciertamente ridícula en un país que presume de ser la cuarta potencia editorial del mundo.
  • Cuando aparezcan los datos de 2008 y 2009 es probable que nos tengamos que empezar a plantear con rigor el tema de la buena o mala salud del sector.
  • Si un eReader viene a costar entre unos 200-300 euros, significa un desembolso por habitante de casi diez veces su consumo habitual, lo que en economía se denomina «costes de cambio».

En suma, no es país para libros.

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  1. Manuel Nicolás
    Lunes, 22 de Febrero de 2010 a las 16:29 | #1

    En este caso, la paradoja (que no paradigma) de encontrarse en un País Potencia Editorial con un número de ciudadanos lectores que promueven por su escasez al carcajeo, escarnio y vituperio cultural, es una cosa que siempre me ha llamado poderosamente la atención.
    Desde luego no es un tema nuevo y es algo que trae de cabeza tanto a la propia industria del libro como a los lectores obsesivos-compulsivos como yo.
    Hace poco, mandé un artículo en forma de “carta al director” a un famoso diario de tirada nacional, perteneciente al grupo PRISA. Lo titulé: La lucha de clases entre los lectores imperativos (obligatorios) y los facultativos (voluntarios). En él, llamaba a la revolución de la minoría apaleada de los lectores facultativos, que llevamos siendo ignorados y ninguneados desde hace décadas por gran parte de la sociedad, el gobierno (de cualquier pelaje) y sobre todo por el Instituto Nacional de Estadística. Es cierto que nuestro número cada vez es menor, pero nos gastamos una pasta en novedades y reediciones, así que eso debería al menos tenerse en cuenta en forma y manera de descuentos y/o regalos en forma de negro sobre blanco.
    El diario de tirada nacional antes mencionado, con gran criterio y sentido común, me envió una amable contestación en la que me decía que podía meterme mi artículo donde me cupiera.
    Aún así, termino mi comentario igual que terminé mi artículo: ¡LECTORES FACULTATIVOS DEL MUNDO, UNÍOS!.

  1. Martes, 23 de Febrero de 2010 a las 09:42 | #1