DES-EMPLEO EDITORIAL Y EDITORES TRES-EN-UNO
Nos llegan noticias del despido de Maria Silveyro como directora editorial de la Fundación Autor, en la que ha permanecido los últimos casi 5 años, y en la que había desarrollado un ingente trabajo de edición y búsqueda de nuevos canales de distribución de cara a los mercados latinoamericanos. En varias ocasiones nos hemos encontrado con ella en viajes a Hispanoamérica. Parece ser que se intenta imponer una nueva política editorial en la que se buscaría una alta rentabilidad a la producción editorial de dicho sello.
Hasta ahora el fondo de esta editorial entendemos que debía venir muy mediatizado por la necesidad de editar a los autores de la casa, en numerosos casos, libros caros de producir y de «compromiso»; es decir, el criterio editorial es bastante simple: si el autor es de la casa se le edita y punto, aunque el libro sea hiperminoritario en su público objetivo y en la demanda estimada. ¿Van a cambiar la línea editorial para competir con Planeta? ¿Van a entrar en otras áreas de edición? No lo creemos. El tiempo nos dirá a dónde va este sello editorial. En cualquier caso María Silveyro está en el paro y probablemente condenada al autoempleo. Aviso para editoriales, una extraordinaria profesional está en el mercado.
Viene lo anterior a colación de un fenómeno que empieza a ser plaga dentro del ecosistema editorial en el último año y medio: Alta destrucción de puestos de trabajo y sustitución de empleo fijo por contratación de trabajadores freelance –autoempleo-, buscando tarifas y precios a la altura de la indigencia. La cuarta potencia editorial del mundo también padece la crisis, aunque muchos la nieguen en nuestro sector. ¿Sabremos en algún momento cuánto empleo se ha destruido en el último año y medio?
Se observa también un fenómeno ciertamente curioso, sobre todo en editoriales pequeñas y que denominamos de «editor 3 en 1», aquél que piensa que sabe de todo y que lo puede hacer todo, por tanto, traduce, maqueta, distribuye, vende y casi hasta se compra a sí mismo sus propios libros. Empieza a ser habitual el encontrarte a un editor que te dice que para «ahorrar costes» ha hecho un curso de InDesign y está maquetándose sus propios libros, al margen de otras tareas de valor residual.
El tiempo que emplea en estas tareas es muy probable que sea más caro que si las hubieses contratado con un frelance, cuyo trabajo, según las tarifas que se manejan, trasladado a términos puramente monetarios, estará por debajo del salario mínimo interprofesional. Con sus cábalas circenses, por tanto, ¿el editor está ahorrando costes de verdad? ¿No debería pensar en su tiempo como valor? ¿No debería meditar acerca de si genera mucho más valor a su sello hablando con los libreros, haciendo relaciones públicas, generando comunidad, y sugiriendo conversaciones en las redes sociales? Evidentemente. Pero hablarles a estos editores de marketing on line y edición 2.0 les produce urticaria.
Una reflexión final: ¿Aguantará esta edición artesanal en el mundo digital? Sinceramente creemos que no.



Creo sinceramente que es un nuevo modelo de negocio artesanal, y nos sorprendería a todos si volviese u¡n termino olvidado hace años, la glocalización; piensa global, actúa local.
Sería estupendo que -no digo, por supuesto, esquema juan palomo, yo me lo guiso…- grupos pequeños montasen un modelo librería-editorial-distribuidora-servicios editoriales especializados. ¿o no?. Los ordenadores son multitasking, las personas no. Creo que, sinceramente, será una moda pasajera -acordaos de los millones de diseñadores salidos de las colas del inem con un curso de Corel Draw-.
Otra cosa es la concentración por tareas (generación de contenido y forma, esto es, edición, corrección, gestión del contenido y maquetación) y tareas editoriales “puras” (seleccion de contenidos a editar, promoción, markt online, edición 2, 3 ó 4.0 en el futuro)
Es curioso el lenguaje y sus usos: fijaros cómo cuando alguien está despedido “es” cabalmente “cuando” está en el mercado… parecería que cuando está contratada pues no…
Ya no hay Un sector de la edición ni Unas prácticas editoriales ¿verdad?… “Válidas para todos por igual” quiero decir: hay editores, profesionales de la edición, una cama se llena otra se vacía; y cada uno en su medida, según sus saberes y posibilidades, hace, no hace… Cuando hablamos de atomización, no se de que singularidades hablamos, pero lo que sí sé: es que invalidamos cualquier generalización o extrapolación atómica… ; D
Habrá unos que sí, otros que no, varios que no unidos, sí, varios que si, no…
Un abrazo desde Tökland.