Inicio > Editores, Sector del libro > CONCENTRACIÓN EDITORIAL Y EL FUTURO DE LAS TORTUGAS

CONCENTRACIÓN EDITORIAL Y EL FUTURO DE LAS TORTUGAS

Lunes, 8 de Febrero de 2010 Dejar un comentario Ir a comentarios

En El Cultural del día 29 de enero –en La papelera de Juan Palomo- aparece una noticia acerca de la posible venta de Siglo XXI a Biblioteca Nueva. Lo curioso es que esta última parece ser que también está en venta; la noticia no da a entender quién será el comprador «final» de la primera, pero lo que parece claro es que la segunda pujante no deja de ser una figura interpuesta, tras la que se adivina un grupo editorial. Traemos esta noticia para reflexionar sobre el proceso de concentración editorial al que vamos a asistir en los próximos meses.

 Analicemos: Ambas editoriales son interesantes desde muchos puntos de vista: un gran fondo de armario en cuanto a títulos y autores, fondos especializados  muy selectivos, editoriales rigurosas en cuanto a la profundidad y dimensión de sus catálogos. Pero ¿por qué comprar ahora? Fundamentalmente porque se avanza hacia mercados digitales donde la larga cola –long tail- será una ventaja competitiva muy seria. Y esto los grandes grupos lo saben.

 Desde Paradigma hemos venido señalando que la concentración no es buena para el patrimonio bibliográfico y cultural español, tampoco para el mercado, y mucho menos para las librerías, y debería ser desanimada por los poderes públicos, que más bien deberían impulsar el agrupamiento de editores independientes en plataformas de gestión, comercialización y marketing para ganar economías de escala, visibilidad y peso específico, así como para propiciar acuerdos con una red de librerías independientes que dotaran de musculatura al sector.

 De confirmarse, pues, la noticia sería un paso más en un proceso de concentración seriamente preocupante. Si un pequeño grupo de empresas editoriales supone entre el 65% y el 70% del volumen de negocio del mercado español, ¿qué espacio queda libre para la edición independiente? Hace unos años escuchamos a Paco Puche, dilecto librero malagueño, hablar de la teoría de los huecos: cuanto más grandes son las esferas más huecos dejan entre sí.

 A pesar de ser la teoría correcta, el problema que nos planteamos es si los huecos que puedan dejar son susceptibles de ser espacios en los que se pueda ganar dinero, porque no olvidemos que el principio y el fin del plan editorial, y la garantía de la independencia la da la cuenta de resultados.

 ¿Qué mercado deja libre un proceso de concentración galopante al que vamos a asistir en los próximos, muy próximos años? ¿Qué espacio va a quedar a la microedición independiente? ¿Qué pasos se están dando para la creación de acuerdos de colaboración entre ese numeroso grupo de microeditores?

 Plataformas o redes, la microedición debe empezar a crear estructuras intermedias alternativas de autogestión colectiva donde comenzar a prepararse para el futuro, nada halagüeño. Si no, la predicción de Beatriz de Moura se cumplirá, y la playa amanecerá llena de tortuguitas «fritas».

Compártelo:
  • Print
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • FriendFeed
  • LinkedIn
  • Technorati
  • Twitter
  • Wikio
  1. Ismael
    Miércoles, 10 de Febrero de 2010 a las 20:33 | #1

    Teniendo en cuenta los cambios que se producirán en la distribución editorial en los próximos años, creo que no deberíamos tenerle tanto miedo a este tipo de operaciones.
    La larga cola hace, precisamente, que estas concentraciones pierdan su impacto en el mercado. La explotación de un fondo editorial como el de Siglo XXI, por ejemplo, no ha dependido de grandes gastos en marketing, o de inversiones que solo un gran grupo podría favorecer o desalentar.
    Si bien el producto editorial tiene características propias y un valor cultural que cabría proteger en algunos casos, no creo que sea evidente el perjuicio cultural o social de este tipo de operaciones, en vísperas de un cambio radical en la distribución editorial.
    Incluso, se podría dar el caso de que una compra de Siglo XXI por parte de un gran grupo permitiera que su vasto fondo pudiera dar el salto a la explotación en formato electrónico mucho antes; pues solo un gran grupo podría realizar la inversión necesaria para ello.

  1. Domingo, 14 de Febrero de 2010 a las 11:30 | #1