LA HORA DE LAS FUSIONES E INTEGRACIONES DE EDITORES INDEPENDIENTES
La campaña de Navidades de 2009 está comenzando tarde y con muy baja intensidad compradora en las librerías. El ciclo de consumo que preveíamos para esta campaña no está cumpliendo las expectativas que habíamos previsto.
Otro problema que se observa es el del arrinconamiento cuando no desaparición en los lineales de fondos de editores independientes. Tenemos sobre la mesa los catálogos de navidad de diferentes cadenas de librerías y de librerías independientes, y se observa la sobredimensionada ocupación de espacio por parte de determinados grupos editoriales, así como, por el contrario, la baja o nula presencia de sellos independientes y pequeños. ¿Es casual? Por supuesto que no, detrás de todo esto hay un entramado de estrategias y de posiciones competitivas diferentes.
El problema es que este fenómeno, ocupación de lineales y espacios de exposición, es previsible pensar que irá en aumento en un futuro muy cercano. ¿Qué puede hacer la edición independiente? Es evidente que hablamos de proyectos empresariales de poco músculo financiero y comercial, de un tamaño minúsculo, de proyectos personales vocacionales que en numerosos casos implican que el modus vivendi proviene de otra actividad. Pues bien, una alternativa importante a considerar es el de avanzar en fusiones, o mejor dicho, en integraciones horizontales y/o verticales de empresas editoriales, probablemente con una marca paraguas a fin de preservar el carácter y personalidad de cada sello.
En el mundo editorial, la inexistencia de barreras de entrada lleva a que una editorial se monte en un «pis-pas», pero cuando ese mismo editor tiene en mente el «estar» en determinados puntos de venta comprende con horror que «el tamaño importa y mucho». Todos los días, consultando cualquier periódico, se observa que las fusiones e integraciones están a la orden del día y en todos los sectores de la actividad económica.
Para un grupo de editores independientes de pequeño tamaño es imprescindible la visibilidad y el acercamiento a librerías y cadenas, y para tener un cierto «peso» ante estos poderosos eslabones de la cadena de comercialización se debe tener una posición competitiva determinada, aquí no vale el «ir por libre». Además desde el punto de vista de una integración entre editores, los beneficios tangibles a los que podrían acceder pueden ser:
Compartir recursos editoriales
- Generar economías de escala
- Minimizar costes
- Aumentar la presencia y visibilidad en puntos de venta
- Desarrollar un marketing comercial conjunto, tanto off como online.
- Avanzar en una estrategia más ofensiva
- Mejorar la situación competitiva
¿Qué impide por tanto valorar seriamente fusiones e integraciones en el mundo de la edición independiente? Admitimos opiniones…

Me atrevo a pensar, apreciado amigo, que en el espacio de la edición independiente existe un componente muy acusado de personalismo, enfocado más hacia la vertiente “artística” que hacia la económica, con lo que supone eso de choque frontal de trenes en movimiento, no sé si me explico. Quizás sea ese aspecto, a mi modo de ver, el que prevalezca por encima de otros de distinta naturaleza, ya digo, con lo cual, en muchos casos, en la mayoría de los casos, vamos, tal vez se haga muy difícil alcanzar el entendimiento, el cual, por otro lado, y ahí sí podemos coincidir sin esfuerzo, casi casi se impone ya, dadas las circunstancias actuales de este ingrato mundillo al que hemos accedido, como tú dices muy bien, por un conducto absolutamente vocacional, en fin…