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EL HIPER DE LOS E-DISTRIBUIDORES DE EBOOKS

Viernes, 27 de Noviembre de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios

015D2JE-SAN-P1_1Hace unos días se han presentado en la Biblioteca Nacional, en el marco del proyecto Enclave, liderado por la FGEE y pilotado por Neturity y DILVE, una serie de empresas que aparecen como la punta de lanza de la distribución de ebooks en España y para la venta de contenidos digitales españoles para el mercado en EEUU y América latina. Veamos la relación de empresas: Numilog, Leer-e, e-Libro, Digitalia, Bubok, 36Lbooks, Edi-cat y Publidisa. Obviamente ninguna de estas empresas viene de la distribución tradicional del mundo del libro en papel. Son nuevos “players”, como se dice en marketing.

Visto el asunto, y ante el retraso del lanzamiento de la plataforma Planeta-Random-Santillana, parece demasiado arroz para tan poco pollo. Se despunta no obstante Santillana, que operará con una doble cadena de valor, lo que le otorga una ventaja competitiva sostenible muy seria, al menos a medio y/o largo plazo.

No parece casual que en Alemania, donde los libreros, editores y distribuidores permanecen integrados en un organismo regulador y racionalizador, el Börsenverein, los dos grandes distribuidores de libros físicos, Libri y Koch Neff, se estén volcando paulatinamente en una integración de procesos de distribución de contenidos digitales y analógicos simultáneamente, contando siempre con la librería como partner esencial del proceso.

Pues bien, ¿que está ocurriendo en España con la imprescindible y necesaria evolución y toma de posiciones de la distribución tradicional? ¿Tan difícil es mover ficha e iniciar un proceso de integración y reconversión? Nos consta que alguno de los grandes distribuidores independientes ha tenido contactos con sus colegas alemanes para tomar nota de lo que está ocurriendo allí. Parece que, tras unos primeros contactos con alguna empresa de desarrollos tecnológicos, la distribución tradicional podría abordar en breve un primer diseño de una plataforma digital diseñada para distribuidores.  ¿Está preparando Fande una hoja de ruta para acercar a la distribución tradicional hacia el tema digital? Entendemos que más de una vuelta le deben estar dando al asunto. De todas formas, no se trata de correr, la ventaja no siempre es del pionero, pero tampoco parecer que se ha arrojado la toalla.

Hay una serie de temas que consultando algunas documentaciones de estas plataformas nos mueven a reflexión:

  • ¿No se plantea la existencia de plataformas especializadas por áreas temáticas?
  • ¿Hay espacio para todas?
  • Una vez que una editorial tenga digitalizado con metadatos sus fondos en formato xml e-pub a partir de ayudas públicas, una retribución en torno al 50% en términos generales a cambio prácticamente de un hosting y un proceso automatizado de descarga y un enlace a una plataforma de bancaria de pagos, ¿no parece desmesurado?
  • En el caso de los contenidos digitales es probablemente cierto que el coste directo puede ser menor que en la edición analógica, pero ¿qué ocurre con los costes indirectos? Obviamente los ebooks tienen unos costes directos importantes y los indirectos pueden ser similares a la edición en papel. Sobre esta cuestión es muy interesante leer la entrevista a Marcelino Elosua, de LID Editorial, en el Foro Publidisa.
  • Estos e-distribuidores ¿van a desarrollar un marketing de producto para cada editor? Si el marketing lo va a tener que hacer el editor, una retribución de semejante envergadura no parece razonable, ya que el proceso puro de descarga es un proceso automatizado de software.
  • Por lo que se observa, ya hay numerosos editores que han firmado acuerdos de distribución, obviamente no exclusivos, con dichas plataformas. Si dentro de un tiempo aparecen, como así será, sus propios distribuidores físicos con una plataforma de ebooks, ¿será mantenible la distribución no exclusiva ya cedida? ¿Aceptaría la distribución tradicional compartir con un número indeterminado de plataformas los mismos contenidos? ¿Precipitado? ¿Prematuro? No lo tenemos claro, pero sí parece evidente que los editores que jueguen a analógico y digital tendrán que acabar dándole una vuelta al asunto.

A nuestro modo de ver se hace imprescindible un acuerdo a tres bandas entre editores, libreros y la distribución tradicional. Una plataforma de descargas es un software y, en muy breve espacio de tiempo, los costes de las mismas estarán al alcance de cualquier editor por pequeño que sea.

Una estructuración racional del mercado del ebook implica una plataforma de descarga compartida y unas empresas de servicios de marketing especializadas por áreas temáticas alrededor de la misma. La percepción de valor del cliente final, ya sea un particular o una biblioteca, estará en función de la propuesta de valor del marketing que desarrolle el editor, o una empresa subcontratada, y es únicamente en este punto donde pensamos que la variedad en número y especializaciones sería buenas para los editores.

En resumen, lo importante no serán las plataformas, sino las empresas que sepan guiar al cliente hacia ellas. La pregunta que debe hacerse el editor es ¿qué pueden hacer este tipo de empresas con mis libros en la red? ¿Cómo hacer llegar mis propuestas a targets muy segmentados?, ¿Qué debo hacer para incidir en las redes sociales?

Las plataformas son herramientas, y probablemente acabarán siendo un “commodity”, las agencias de marketing online serán valor puro. El problema no será si el modelo pasa por la descarga o por la nube, sino de qué marketing online estamos hablando. Y parafraseando a Tip y Coll, el próximo día no hablaremos del gobierno, hablaremos del DRM.

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  1. Viernes, 27 de Noviembre de 2009 a las 17:04 | #1

    Muy buen post. Dejad que me “aproveche” de dos comentarios:
    1. Es una pena comprobar que son gente de fuera del sector, que tienen todo el derecho del mundo, claro, los que van a ganar la partida. Es lo mismo que ocurrió con la música e iTunes. Yo he hablado de esto varias veces en mis post y me parece que la suerte ya está echada.
    2. Los distribuidores del mundo “real” lo tenían todo para haber liderado también la distribución digital pero no supieron, no quisieron o tuvieron miedo. O las tres cosas. Yo creo que ahora llegan demasiado tarde.

    Sobre el marketing, y enlazado con el punto 2 anterior, me parece que aquí gana quien tiene tráfico y posicionamiento en google. Y todos esos que mencionáis ya le llevan ventaja al resto, así que solo tendrán que defender su posición. Pero no estoy seguro de como se repartirá el coste de promoción si tenemos en cuenta que los distribuidores digitales tendrán que esforzarse y poner recursos (económicos) para mantener su posicionamiento web.

    No tengo la bola de cristal así que solo puedo hacer conjeturas. Yo creo que como esto va muy rápido cualquier cosa es posible y puede ser que ya no se pueda volver a un modelo de exclusivas sobre ningún tipo de distribución.

    Felicidades por el post!

  2. Manuel Nicolás
    Lunes, 30 de Noviembre de 2009 a las 13:02 | #2

    Viejo problema en el sector del libro nacional para un reto novedoso como el e-book.
    Mientras que como comenta el master bloguero en Alemania existe un “triunvirato” entre editores, distribuidores y libreros, aquí en la cosa patria existe un follón bananero de proporciones megalíticas. ¿Si no se ponen de acuerdo en “formato papel” como va a haber algo parecido en un “formato electrónico”?.
    Primero hay que mencionar el repelús que representa para el sector del libro en general todo aquello que huela a internet, plataformas electrónicas y formatos de libro electrónico. Por un lado se ve como una amenaza al proceso industrial del libro. Además se mira con desconfianza a todo aquel que maneje internet, pues ya se sabe que todo se piratea, se “baja” con la “mula”, etc, etc.
    Segundo, hay que mirar cual es la oferta actual y real del e-book. Veamos. La oferta actual está muy diseminada en internet. Por lo general procuro bajarme libros que sean gratis, así que cualquier novedad queda relegada a portales especializados, en su mayoría en idioma inglés y pagando lo que corresponda. En Castellano, no hay por ahora nada.
    Así pues, la oferta “futura” podría consistir en:
    Libros Gratuitos: aquellos “clásicos” que estén en cualquier portal que lo permita y que una vez encontrado permita una descarga en mi ordenador y de ahí al e-book. Aquí hay que buscarse la vida y navegar hasta encontrar.
    Libros de Pago: Novedades y/o clásicos protegidos por el derecho de autor. Aquí podría haber dos opciones:
    La de distribuidores y/o editoriales que presenten una plataforma de descargas, previo pago, al ordenador personal y de ahí al e-book. Aquí estarían las distribuidoras que menciona el master bloguero y algunas editoriales que deseen hacerlo con sus propios libros.
    La de las librerías. ¿Cómo? ¿Qué dice este tío? ¡Anatema!. Pues no creo que sea tan difícil. Se tiene un ordenador en la librería y se descarga al cliente su libro en su e-book y se le cobra por ello. La pregunta sería: ¿a que precio?.
    Bueno, habría más alternativas a la venta del libro electrónico en librerías, pero esto ya sería otro tema. Lo único que sé es que ya veo a alguna persona en el metro leyendo su libro electrónico. Es posible que no sea un futuro cercano, pero el futuro ya está aquí.

    Un saludo

  3. Martes, 15 de Diciembre de 2009 a las 08:59 | #3

    Hay mucho trabajo por hacer y se están haciendo muy pocas cosas.

    Es un verdadero problema y quebradero de cabeza la irrupción no de las nuevas tecnologías, sino del e-book en particular. La industria está haciendo su trabajo pero los editores como responsables del ‘contenido’ están demasiado a la expectativa, observando no solamente cómo actúan los grandes, sino a sus compañeros de la esquina…

    Hay pocos contenidos que se comercialicen en español (con sus oportunos derechos de autor). Parece ser que en el 2010 las grandes plataformas digitales formadas por los grandes editores empiezan a funcionar como respuesta a los neófitos recién llegados (Google, Sony) —que día a día se frotan las manos al comprobar que sólo con el epub se atisba una cierta competencia—. Estas plataformas (Santillana-Planeta-Random House / Edhasa-Castalia…) aparte de buscar el lógico rendimiento económico buscan, de manera abrupta (bravuconada), quitarse la caspa que han ido acumulando año tras año con un modelo de negocio decimonónico.

    Por otra parte, los distribuidores son conscientes de que una parte importante de la tarta se pierde a favor de nuevos modelos de negocio verticales (es preferible gestionar con tus propios recursos todos los procesos —productivos-comerciales—); por lo que su gestión, también de hace dos siglos, a día de hoy ya necesita de algunas recetas que están tardando mucho en llegar.

    ¡Ay!, los libreros. Creo que no sería mala idea se fijaran en la odiada Amazon.com que hace tiempo ha facilitado y enriquecido nuestro contacto con los libros. Se hacen imprescindibles desarrollos tecnológicos online, no sólo para vender libros sino para que estimulando al lector ese e-book se descargue en mi web y no en la de la competencia… Eso se consigue dando valor añadido a lo que se hace y, qué se le va hacer, regalando algo…

    Supongo que todos estarán pensando haber si pasa pronto este 2009 para evaluar si ha sido mal o peor el año, aparte de la crisis, para enfrentarse de cara y con ganas no a los retos, sino a las ya obligaciones que han llegado en forma de ¿nuevas oportunidades de negocio?

    Saludos cordiales.

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