Inicio > Editores, Librerías, Sector del libro > LOS EDITORES DE MADRID DENUNCIAN A LA FGEE

LOS EDITORES DE MADRID DENUNCIAN A LA FGEE

Domingo, 27 de Septiembre de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios
Los editores a los tribunales

Los editores a los tribunales

La Junta Directiva de la Asociación de Editores de Madrid (AEM) decidió hace unos meses poner en marcha una demanda impugnando la elección de Pedro de Andrés como Presidente de la Federación de Gremios de Editores (FGEE). La demanda ha sido presentada, y admitida a trámite esta semana en los juzgados.

Ante la preocupante situación del sector, la iniciativa de los editores no deja de ser, al menos, sorprendente: Los libreros se preparan ante la que posiblemente va a ser la campaña de Navidad más difícil de su historia; los autores se debaten entre agarrarse al copy o aventurarse en las creative commons; los distribuidores se enfrentan a unos niveles de devolución que rompen las estadísticas más pesimistas; la anunciada invasión del ebook está a las puertas. Y los editores de Madrid se van a los tribunales a hacer amigos.

La decisión tomada hace unos meses por la Junta Directiva (JD) es de tal envergadura que nos lleva a pensar si no sería imprescindible la convocatoria urgente de la Asamblea de Editores de Madrid para que todos sus miembros valorasen y se pronunciasen abiertamente sobre las graves implicaciones que a corto, medio y largo plazo esta estrategia, que nos parece destructiva y,  nos atreveríamos incluso a describir de suicida, seguramente va a implicar sobre todo para los propios editores de Madrid.

La gravedad de la decisión de la JD no sólo tiene que ver con las formas -con denuncias y tribunales por medio, ni se resuelven las cosas ni se reactiva diálogo alguno- sino con el fondo: una preocupante falta de proyectos e ideas, una carencia de visión de futuro que, trascendiendo debates maniqueos y guerras particulares, afronte con responsabilidad los retos del sector. De las denuncias no salen ideas ni de los tribunales surgen proyectos. La incógnita de todo esto es saber el alcance de las hipotecas que el gremio de Madrid está asumiendo para los próximos años.

Si no era ya suficiente con el conflicto con los libreros y con la organización de la Feria del Libro de Madrid, la JD de la AEM está consiguiendo, con su carencia de cintura y su poca flexibilidad en el diálogo, que la imagen de la edición de Madrid quede a la altura del betún.

La permanente situación de conflicto ha convertido el gremio de editores de Madrid en un solar, donde los representantes de la edición independiente más puntera, creativa y de calidad ya no se sienten agusto, se aburren o simplemente no están dispuestos a seguir perdiendo el tiempo.  Esta actitud beligerante, en todo y contra todo, de la JD tiene los días contados, no sólo por el inevitable cambio generacional, sino porque no se puede construir destruyendo: al padre Bakunin ya no lo lee nadie, y menos en tiempos de crisis. Creemos que acciones como esta comprometen seriamente el futuro de la propia Asociación.

Los retos a los que la edición se enfrenta requieren, como ya hemos apuntado en varias ocasiones, una reingeniería del sector en profundidad, una alianza entre los agentes implicados, altas dosis de diálogo y una batería de ideas, ancladas en una potente hoja de ruta de la edición y del libro a nivel nacional, liderada obviamente por la FGEE.

El anuncio de un próximo Congreso de Editores de Madrid, promocionado por los mismos que hoy han entrado en los Juzgados con la denuncia en la mano, parece más una huida hacia adelante que reflejaría una vez más la falta de un proyecto sólido y convincente, y que provocará posiblemente el aislamiento paulatino de la AEM.

El congreso que se anuncia, “de todos, grandes, pequeños, independientes”, nace muerto, porque los congresos no se inauguran con una demanda. El congreso de editores de Madrid, localista, excluyente y montado al margen de la FGEE, abrirá aún más la brecha entre editores, enconará posiciones y servirá de poco; o al menos, aumentará el distanciamiento cada vez mayor con las nuevas generaciones de editores.

Estos, por su parte, tienen la responsabilidad de empezar a construir  futuro, en positivo, con un discurso sólido y con miras que trasciendan la territorialidad de su gremio. En esta situación de desgaste y conflicto, no sería de extrañar que los independientes de los independientes empezaran a organizarse al margen de la AEM y buscasen el amparo de la FGEE, sin intermediarios beligerantes.

Como anunciábamos hace unos días, el otoño se presenta caliente y la crisis limita las expectativas antes las próximas Navidades. Por su parte, la JD cerrará filas en un congreso previsiblemente precario en apoyos, abocado al fracaso y al aislamiento, mientras que los editores con ideas, discurso y proyecto, buscarán, lejos del esperpento, sus propios foros alternativos.

Por su parte, la FGEE tendrá que seguir luchando para difundir con éxito sus iniciativas entre los editores de Madrid. Estaremos atentos.

Compártelo:
  • Print
  • email
  • Facebook
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • FriendFeed
  • LinkedIn
  • Technorati
  • Twitter
  • Wikio
  1. Domingo, 27 de Septiembre de 2009 a las 15:13 | #1

    Me vais a perdonar el offtopic, pero hay que puntualizar:

    un autor no se debate nunca “entre agarrarse al copy o aventurarse en las creative commons”. Aquel que opta por liberar su obra o ampliar el procomún, tiene que “agarrarse” a lo que hay establecido o “aventurarse” a discutir (pelear) con su editor por su legítima opción de publicar su obra bajo determinadas condiciones. Esa es la realidad. Cambia. Perdón la irrupción, insisto.

    Respecto a tema del post:
    Uff.
    Como para plantearse -de raiz- la utilidad de este tipo de asociaciones/federaciones.

    Abrazos,
    P.

  2. Domingo, 27 de Septiembre de 2009 a las 22:13 | #2

    Leo en el web de AEM: “La AEM agrupa en la actualidad a más de 300 editoriales privadas de toda España, a excepción de las catalanas, vascas, andaluzas, gallegas y valencianas, integradas en sus gremios respectivos. Representa el 45% de la facturación total de la industria editorial española y comparte con Barcelona la capitalidad de libro en el ámbito de la edición en español. Está integrada en la Federación de Gremios de Editores de España y en la Cámara del Libro de Madrid, como asociación fundadora. Es, asimismo, entidad colaboradora de CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos)”. Como para situarnos…

    “Cuando veas una asociación gremial llevando a juicio a una federación de gremios, es momento de afrontar retos por tu cuenta”… se podría decir parafraseando aquello que se esconde detrás de muchas fortunas de que “cuando veas sangre en las calles es momento de comprar propiedades”. Menos mal que Los paradigmáticos avisan que van a estar atentos porque la verdad, sólo faltaba eso: la que tiene que andar cayendo para que se encaucen esos ríos.

  3. Viernes, 23 de Octubre de 2009 a las 23:41 | #3

    @Paul Viejo
    Llevas razón, mucho deben, dedemos, aprender los editores sobre propiedad intelectual y sobre la nueva relación que podemos entablar con “nuestros” autores. ¿Ves? El lenguaje también traiciona en el mundo de la edición: un editor hablaba hasta ahora de “sus” autores, como si fuesen de su propiedad. Pero, ¿a qué se refiere el editor cuando habla así? ¿A que es propietario de la obra publicada? Ya sabemos que no es así, porque los derechos de la obra siguen siendo del autor, el editor sólo es dueño de la edición, por tiempo limitado. ¿De la obra futura del autor? Tampoco, salvo que medie contrato. ¿Por qué los editores siempre valoran como una traición el que el autor publique “otros” de “sus libros” en otra editorial? El editor sigue teniendo mucho de señor feudal, y sigue viendo a los autores como sus vasallos. Gracias a la disolución de la materialidad del libro, el autor está recuperando a pasos forzados su liderazgo en todo esto. ¿No te parece?

  4. Viernes, 23 de Octubre de 2009 a las 23:44 | #4

    @Pablo Odell
    Un gremio que pretende ganar su legitimidad en los tribunales ha perdido hace tiempo su legitimidad. Un gremio que se ampara en la lucha constante contra todo y contra todos, hace tiempo que perdió la batalla, por falta de ideas. Un gremio que se justifica por el odio de los demás, hace tiempo que bordea la esquizofrenia. Un gremio que sólo critica y no construye, ha perdido su vitalidad. Un gremio que se miente a sí mismo, ni es gremio, ni es ná.

  5. Pobrecito hablador
    Miércoles, 20 de Enero de 2010 a las 00:46 | #5

    ¿En qué quedó todo esto?

  1. Sin trackbacks aún.